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¿Cómo, en qué y por qué los caballos nos pueden ayudar tanto?

by Isabel Echevarria, 14 diciembre, 2015

IMG_0866Hay un extraordinario paralelismo entre los comportamientos de los humanos y los caballos. Compartimos cualidades que hacen que nuestra relación sea única: ambas somos especies eminentemente gregarias, vivimos en grupos organizados, con un sistema de relaciones basado en el afecto y somos animales sociales que necesitamos los unos de los otros para sobrevivir. Al conocerlos mejor, nos damos cuenta de que las personas no somos tan diferentes de estos animales. Ellos son sencillamente más simples y ahí radica su poder de enseñanza. Interactuar con caballos a través de dinámicas “pie a tierra” es un aprendizaje esclarecedor y enriquecedor para las personas que quieran desarrollarse en el terreno personal y profesional.

Los seres humanos compartimos un lenguaje universal con todos los seres vivos, una comunicación que poco tiene que ver con el lenguaje verbal, a menudo distorsionado y lleno de artificios, me refiero ahora a un lenguaje directo, no verbal, donde la intuición y emociones se muestran directamente en “estado puro” y de una manera directa. Gracias a un cerebro con un sistema límbico diferente y más sensible, los caballos tienen la capacidad de leer este lenguaje como un libro y su respuesta es inmediata. Los equinos son seres extraordinarios y nunca mienten, detectan inmediatamente en la persona las emociones de miedo y valor, arrojo y timidez, duda y certeza. Frente a esto, reaccionan de dos formas: mimetizándose con la persona o con el equipo cuando son positivas y oponiéndose a ellas cuando son negativas a base de no cooperar.

Estos sabios animales, detectan signos en nuestra comunicación no verbal y perciben cómo nos sentimos, si somos autoritarios, si somos individualistas o enfocados al equipo, si somos empáticos, si tenemos auto-confianza, si generamos confianza y ellos reaccionan conforme a ello. Hacen de espejo y nos ofrecen un feedback puro, brindándonos la oportunidad de aprender de nosotros mismos por medio de ellos. En este proceso de autoconocimiento y aprendizaje personal y profesional los caballos son de gran ayuda. Es la puerta de entrada a darnos cuenta de cómo somos y cómo estamos en realidad para posibles cambios a mejor.

También son seres capaces de calibrar el estilo de liderazgo de las personas, y confían o no confían dependiendo de lo que perciban de nosotros. Con un fuerte sentido de la manada, los caballos necesitan establecer “quien sigue a quien”, pues su supervivencia depende de ello. En las manadas de caballos la jerarquía no responde a luchas de poder ni al plan de ninguno de los individuos del grupo. Las interacciones entre estos animales se efectúan instintivamente desde el respeto al espacio vital de los demás y desde la solidaridad de todos ellos. Es un estilo de liderazgo inteligente y dinámico: los “jefes” son aquellos que mejor pueden realizar el trabajo en cada momento. No hay resentimiento ni oposición, sólo un test continuo entre ellos para verificar que el liderazgo está garantizado para el bien de todos los individuos. Lo que se puede llamar “inteligencia grupal”.

Otra gran ventaja a la hora de interactuar con caballos tiene mucho que ver con aprender de ellos cómo vivir en paz y armonía en nuestro día a día y estar presentes en el “aquí y ahora”. Los caballos viven en estado de homeostasis, de armonía con su entorno. Su frecuencia cardíaca en condiciones normales es armoniosa y más baja que en los humanos, y cuando entramos en contacto con ellos tendemos a sincronizar nuestra frecuencia con la suya y esto ayuda a rebajar nuestros niveles de estrés. Ya Hipócrates hablaba en sus tratados de las virtudes del “trote sanador del caballo”.

Qué decir además de los valores arquetípicos del caballo: honestidad, fuerza, nobleza, autenticidad, confianza mutua…si se nos pega algo de ellos, ya saldremos siendo mejores personas. Hablo desde un profundo respeto y amor hacia este apodado noble bruto que puede ser un vehículo hacia una convivencia más sana y pacífica entre seres humanos y hacia una versión mejorada de cada uno de nosotros.